lunes, 12 de enero de 2015

La vista, una mirada


Cualquier sentido que falta, se extraña; incluso de nacimiento; ya que nuestro ADN está diseñado para alojarlos a todos.
Cada cual, echará en falta alguno si no lo tiene. Tengo suerte, desde el sentido biológico de la perfección. Les conservo todos. Algunos más averiados que otros, pero sin que llegue la sangre al río.
Hay uno, en mi caso, del que me resultaría difícil de prescindir y, desde luego, no voluntariamente: la vista.
La vista es muda y lo dice, un servidor que tiende a ser un parlanchín u orador, según quién lo diga; pero la vista enriquece; interpreta lo que, quizás muchas veces por timidez, o corto vocabulario, transmite a nuestro interior; más de lo que podríamos decir con palabras.

No expresa con voz lo que advierte; es un paso más, rozando el misticismo. Sólo así nos podemos  acercar a comprender, desde la razón, la espiritualidad de lo sentido.


Para el Concurso "Microrrelatos de los sentidos" - Quinta edición: "El sentido de la vista". El portal de internet Manchonería.

Estéril



Luchaba, encapsulada
entre sus pliegues ebúrneos
por crecer, día tras día,
como quien se desafía
a sí misma, con hercúleos
tironcillos de chiflada.

No era  tiempo, aferrada
a su existencia no nacida,
poco a poco un camino se abría,
alimentada del vigor que ella ponía,
como embrión que aún no tiene vida
a aquél tallo espinoso atada.

Era tarde, agarrotada
consiguió emerger, casi abatida,
y mirando al sol, que sonreía,
le enseñó su tisú de lencería
ofreciéndole su fluida
y fugaz perla mimada.

Llegó la noche calada
negra, tremenda y bandida
y la rosa injería
el licor que la hundiría,
desalentada y hundida
en el sopor de La Nada.



Para el XII Concurso Literario “Gonzalo Rojas Pizarro” 2014. (Chile)

Tonos



El paso de la Meseta,
rica en tonos color ocre,
no hace a ésta ser mediocre,
sino distinta y discreta.

Bien es verdad que no aquieta
un matiz en primacía,
pues cambia, con maestría,
en los montes, es coqueta.

Se funden, con mano prieta,
en abrazo fraternal,
como en cualquier pedregal,
los guijarros en pileta.

Unas rocas, cual roseta,
que evocan  otros lugares,
otrora tan singulares,
se mezclan en la paleta.

Un pintor, en su rabieta,
tiznó brochazos divinos,
en éstos, esos caminos,
tiñéndolos de esa veta.

Tonos pastel modernista
jalonan nuestros parajes,
obligándote a que bajes
a contemplar con la vista.

Creaciones de un artista
de talento prodigioso,
tenaz, constante, brioso,
carpintero y florista.

A veces, impresionista,
adultera los colores
y espolvorea de flores,
tus prados verde amatista.

Casi, casi nos despista
cierto pigmento verduzco
que, junto al tono parduzco,
pareciera belenista.

Es ser,  un tanto egoísta,
pretender que estos aspectos
sólo sean pluscuamperfectos
y sólo en Castilla exista.

Más, el camino, avanza
con sutileza y tesón,
asomándose a un balcón
cuyo verdor afianza.

Dejando ver, lontananza,
picos techados de nieve,
parece un bajorrelieve
de algún cenobio en pujanza.

Un hilacho de agua danza
crepitando entre los cantos
gregorianos, de los santos
que anduvieron de mudanza.

Los pardos tonos crianza
de caldos rojos, oscuros,
dan paso a través de muros,
a Caldas con añoranza.

Termal, como una romanza
castellana o montañesa,
la sierra,  llega y te besa
con ánimos de bonanza.

Los verdes todo dominan.
colinas, montañas, valles,
matizando con detalles
el paisaje al que afinan.

Golondrinas que ahora trinan
acompañando al viajante
en vuelo, casi rasante,
por prados que nos fascinan.

Las aguas nos encaminan,
embutidos por su garra
como si a una noble farra
jaleándonos caminan.

De sur a norte terminan
por atravesar los valles,
pastos, pueblos y sus calles,
los que por allí trajinan.

Fragancias de yodo atinan
y acaramelan el alma,
proporcionándonos calma,
a emociones que germinan.

Más verdes se arremolinan,
oceánicos, marinos,
siendo, igualmente, divinos
los jueces que dictaminan



Para el XII Premio Poético Internacional "Jaime Gil de Biedma y Alba", 2014. Excmo. Ayuntamiento Nava de la Asunción. (Segovia).
 

lunes, 5 de enero de 2015

La Meritoria



Entró por el portalón marrón
agitada, inquieta, roja
como una granada aloja
el grano en su vientre reventón.

Tenía una prueba abierta
 unas cuantas "meritoras",
lejos de esas viejas glorias
que las cerraban la puerta.

¿Dónde estaba el texto escrito?
¿Dónde se fue la cabeza?
¿Dónde perdió la belleza
hace un momento...un ratito?
Sudores, náuseas, reparos,
lágrimas, nervios, recelos;
la audición comienza ¡cielos!
Jurado ¡por Dios! ablandaros...

Semanas después, retornaba
a través de la portilla;
levantada su barbilla;
con su mirada... ruborizaba.


Para el VII Concurso de Poemas Temáticos Red Social de Poesía: "El Cine".

La niña



La niña tiró su "queca"
en medio del patio oscuro,
al oír un trueno duro
con olor a carga hueca.

Corrió a cobijarse al dosel
sencillo, opaco, cubierto,
cerrando el espacio abierto,
del atrio rojo clavel.

La lluvia, fuerte, rabiosa,
mojaba a la cría calada
y por, las dudas, lastrada
por esa cortina acuosa.

Una mano firme, estable,
desde la arcada la agarra
y, atrayéndola, la amarra
contra su pecho afable.

¡Papá, qué miedo he pasado!
¡El cielo se desplomaba!
Tranquila, hija, anunciaba
que el otoño está cansado.



Para el III Concurso Literario Edición 2014, “Leopoldo Marechal". (Argentina).

Tata



Nacer negro, sin peyorativo, en África, debería de ser lo normal; y, en el caso de Mandela y otros muchos, resulto ser un fastidio para los mandatarios de aquél país, "blancos", con peyorativos.
Y se alzó; no sólo luchando, sino con la palabra. El único arma capaz de derrotar por el convencimiento y convertir al enemigo en amigo; o por lo menos, en un contrincante dialéctico.

Del Nelson, de niño, evolucionó a Dalibhunga, Madiba, Khulu o Tata, abuelo. Su canoso pelo le acompaño a recoger el Nobel de la Paz. Comprendió, muy pronto, el único camino: entenderse con el "blanco".



Para la IV Edición del Premio Internacional de Microrrelatos “Fundación César Egido Serrano". "Museo de la Palabra".

Si yo pudiera cantar




Si yo supiera cantar
expresaría mis penas,
alegrías y emociones
con talento.
Mi garganta al exhalar
el aire como una quena,
os cantaría canciones,
al momento.

Si yo supiera cantar,
recorrería mis venas
como atajo  de ilusiones,
sin lamento.
Y poderos arrullar
con nanas para sirenas,
príncipes o dragones,
como un cuento.

Si yo pudiera cantar
con mis cuerdas, de voz plenas,
al abrigo de balcones,
contra el viento.
Amigos míos, pensar
que éste trovador de almenas,
os cantará en ocasiones,
argumento.



Para el 5º Certamen Internacional de Poesía LITERARTE 2014. (Argentina).