domingo, 7 de agosto de 2016

Expresar


Un pretendiente a ser bardo
escudriñaba el paisaje
con la avidez en sus ojos
de evitarse los sonrojos
si su rima no es bagaje
de buen gusto, y es un cardo.
Y así viajaba, el mortal,
de rincón a vericueto,
absorbiendo la belleza
que cupiera en la cabeza
de un intelecto incompleto
rayando con el berzal.
Contemplaba la campiña
atiborrada de flores
con diferentes matices,
sabiendo que las perdices,
en el cuento son tenores
además de ser actrices.
Más no bajaba el control
en su constante interés
por encontrar el grafema
que puro, como una gema,
defina al alto ciprés
en clave de si bemol.
Y una y otra vez miraba
la estampa distante
o contigua,
fuera precisa o ambigua;
quería pillar flagrante
la esencia que allí estaba.
Y el juglar, exasperado,
tachaba otra vez el ripio
con desolación completa
ya que a aquella, su dieta,
se le veía el principio
de no haber catado bocado.
Las musas, antojadizas
vacacionan a menudo
por el Olimpo perdido,
sin mirar al aturdido
trovador y a ese nudo
que al estómago le hace trizas.


Para el  XXXV Certamen de Poesía Federico García Lorca. Centro Cultural García Lorca Asociación Andaluza. Barcelona.

Manzana


Me crié en un barrio que él mismo desconocía que lo era. Mi calle y sus alrededores eran sólo eso, "la calle", donde se podía jugar a la pelota, los chicos y a la tanga, las niñas del lugar, dibujando en el suelo cuadriculado de su calzada con un trozo de escayola de cualquiera de las casas viejas que, junto al río, se suicidaban en un acto de solidaridad hacia el mundo para que no se perdiera tiempo en ellas.

Los  escasos vehículos anunciaban su llegada, dando tiempos a los usuarios de aquél espacio, prolongación de la casa familiar, de "cuarto de juegos del verano", a echarnos a un lado y dejar pasar al viajero; que, a su vez, era un motivo más de entretenimiento para los alucinados chavales a los que ver un automóvil de cerca, aún les resultaba extraño.


No era un barrio en sí porque, sus moradores, aquellas angelicales criaturas que hemos sido todos en nuestra niñez, no sabíamos ni lo que aquella palabra significaba. Era "la calle".  Ese sitio en el que una pelota de goma rebotaba alegremente sobre un juego de tanga dibujado y, chicos y chicas, disfrutaban del mismo metro cuadrado sin más.


Para el III Certamen de Microcuentos, Vallecas Calle del Libro, 2016. Comunidad de Madrid.

Génesis


La vida es la mejor escuela, no cabe duda. Parece que, nosotros mismos, nos empecinamos en querernos demostrar que la experiencia no sirve de nada; y así nos va.

El mundo de la información nos ha traído hace unos días una noticia que puesta en los labios de quién la dio, nos hizo prestarla más atención de la que se le daría dentro de la vorágine diaria que fluye de las diferentes agencias vomitando, sin cesar, ingentes cantidades de primicias, bombazos y un buen porcentaje de "suflés", bien hinchaditos y aderezados para que ese tiempo que se dedica a verlos o leerlos, es espacio que se detrae de las noticias realmente importantes.

Y es un vídeo; de un señor cuya madre, corrió el riesgo de que al llevar a término su embarazo, la criatura pudiera nacer con alguna tara física.

Y decidió, por encima de todo, traer a su hijo al mundo. Consciente, totalmente, de su acto.

Y nació aquél bebé; y la madre fue feliz de tenerle entre sus brazos y acunarlo todas las noches.

Años después, un día de mayo, aquél niño se sentaba ante un piano y contaba esta historia emocionado, poniendo en sus labios la ternura que le habían sabido transmitir.

Lo hizo a su estilo, versificándolo, entremezclando su historia a ratos contada, a ratos canturreada con exquisito cuidado ¿Sería mi imaginación o atisbaban pequeñas perlas transparentes, mientras narraba esta historia, desde aquellos ojos que ven más que muchos dotados con la facultad para lo que fueron creados?


Prescindiendo de que, por encima de todo, hablamos de una persona como dicen los eruditos de ahora humana, como si las hubiera de otra tipo ¿podemos imaginar otra decisión de esa madre? ¿nos habría impedido escuchar su extraordinaria voz?. Naturalmente, Bocelli.


Para el VIII Concurso de Relatos Escritos por Personas Mayores RNE- Fundación Bancaria La Caixa.

Dragón celeste


Una sola nube en el firmamento
extraída, parece, de algún cuento.

A un dragón mitológico se iguala;
una iguana, otro personaje avala,
mientras ella, la nube, se acicala
y toma el sol como una colegiala.

Un pañuelo azul y plata, estandarte
del Señor que defiende ese baluarte.

Mimo callado, danzarín al viento
cuyo baile discreto circunvala
la más sutil exquisitez del arte.



Para el XXII Certamen Literario, Villa de Ermua. (Vizcaya).

Río Tajo


Eres grande, bello. Mantienes con tus empapamientos el enorme granero que supone tu cuenca; y, generosamente, cedes parte de tu caudal hacia otra vega, fecunda, fuerte pero insuficiente, a pesar de su poder, para alimentar la excepcional voracidad de su huerta.

Tú, Tajo, desde la sencillez propia del lugar de tu nacimiento y de las tierras que, sinuosamente, recorres en tu viaje en busca del ansiado océano, remojas el adobe campesino que servirá para que sus moradores, cobijados bajo ese engrudo, puedan levantarse un día más y,  azada en mano, intentar herir la tierra dura, mesetaria, para lograr, por tu imprescindible mediación, que la semilla allí depositada de un fruto que alimente a los paisanos que pueblan tus orillas.

Y yo, modestamente, un mesetario como los que tú reconoces, pero de una meseta más al norte y regada por otro gran río, te reclamo como mío; pues eres parte de una tierra, la misma que durante generaciones luchó, hombro con hombro, por un bien común llamado las Españas.


Me permito desde estas tierras, como el más  vulgar conquistador de los siglos XV ó XVI, reclamar para mí y para el resto de este territorio ibérico tu nombre como mío; que forme parte del patrimonio ancestral que hereden nuestros descendientes entreverado en los propios genes.


Para el II Certamen de Micro-relatos, Javier Tomeo. Asociación Literaria Poiesis. Alcañiz. (Teruel).

Desnudez


He aquí este vocablo
que iguala desde el principio
en la vida, no en el ripio,
desde aquél célebre establo.
Y es lo común, lo ordinario
venir al mundo, parido,
con algún que otro quejido
por el cambio arbitrario.

La diferencia estriba
cuando al lamento acompaña
pegado cual alimaña,
a su espalda, en la giba.
El hambre, la escasez,
la miseria, el infortunio,
en noches de plenilunio
o de nueva palidez.

Y así, individuos, distintos
tienen rasero ordinario,
más allá de ese Calvario
sellado con mil precintos.
Y le une la igualdad,
dicho con verbos mayores,
no con esas falsas flores
de estadista sin piedad
que  esgrime con impudicia
lo que él sabe que es legal
en campaña electoral,
más cuando pasa...presbicia.

Pues este globo mundano
olvida sus compromisos
y hacemos casos omisos
si la acción no deja grano.
Las bases están sentadas,
escritas en manifiestos
¡que no sólo sean gestos!
que estén, las leyes, cargadas
de respaldo, por igual,
sin ver el color de piel:
roja, blanca o color miel
y sea cual sea el aval.

Puesto que nacemos libres
pensadores, según zona,
empuñemos, cual Tizona,
esos principios, calibres
de lo mucho aprendido
desde que un primer amigo,
carente total de ombligo,
estableció aquí su nido.

Y es necesario volver
a aquellos puros albores,
prescindiendo de colores,
y repasar y releer
a nuestra historia habitual;
cuando una sierpe ladina,
según la costumbre opina,
cambió manzana por mal.
Es , seguro, una ficción,
pero tomemos modelo
y hagamos que en este suelo
aprendamos la lección.


Para el VI Certamen Nacional y Provincial, Espejos de Agua.  Asociación Manantial. Linares. (Jaén).

Madera policromada


Señor, elevo a tí mis ojos
con impaciencia;
para, en los tuyos, saber qué descubrir.
Tus pupilas, extensas, hacen fluir
lágrimas vítreas de indulgencia
al contemplarme de hinojos.
Orar arrodillado, sin sonrojos,
es aceptar, libre de insolencia,
tu sabio instruir.
Y cumplir, a pie de letra, penitencia
que libera de rastrojos
a mi alma que codicia seguir.


Para el Certamen Literario Jaume I El Conquistador. Asociación Salou Calami. Salou. (Barcelona). Primer Premio.