martes, 17 de febrero de 2015

Una única posibilidad


¡Tienes cáncer! Qué suerte, es de tiroides. Dos operaciones. Tiene muy buen tratamiento: Medicina Nuclear. Muy limpio. Un año. Dos. ¡Fracaso!

No ha hecho efecto. Noticia: no se puede hacer nada. Contra noticia: ¡Cómo que no! Otra operación. Ocho meses de rehabilitación. Dura. Y no sólo física. Programa piloto con pastillas. Me muero. Predicción: seis meses. Rectificación de dosis. La enfermedad se hace crónica. Pasa el tiempo. Cinco años. Las pastillas ¡curan! ¡Vivo!


Presentado al I Certamen de Microrrelatos "Valores Humanos". Creatividad Literaria.





Diminuta legumbre



Has sido, eres y serás, diminuta legumbre, la reina de nuestra lumbre, en las frías  mañanas o atardeceres en dónde creces, aquí, en tu tierra, en esta paramera espléndida enorme que convoca a provincias uncidas por la Historia y que aúna estómagos más allá de virtuales fronteras.
Lenteja modesta, por tu dimensión; altiva Princesa por tu condición de alimento sobrio, generoso; pilar fundamental de muchas economías desde la época medieval, hasta nuestros días.
No por ser cotidiana, te escondes sólo en los fogones de nuestros pueblos pequeños y dispersos; tu fama ha logrado traspasar las cocinas de los mejores chefs, de las mejores manos culinarias; al menos las más famosas.

Te han llevado hasta el lugar que ocupas: tu humildad, el número de bocas de estómagos agradecidos a través de los tiempos y la inevitable fama cuando algún Gran Maestro de Cocina, estudiando las costumbres de algún lugar, te redescubrieron; algo que el pueblo llano, sabía desde generaciones.


Presentado al II Concurso de Microrrelatos Lenteja de Tierra de Campos. Consejo Regulador de la IGP Lenteja de Tierra de Campos. 

Nocturno


La gran terraza de la mansión marinera parecía estar colgada en el acantilado de aquél mar en calma. Una fina y húmeda brisa acariciaba el rostro del único ocupante del lugar. Tomó la botella de cava y se sirvió hasta llenar una fina copa hacia su mitad. Saboreó  las estimulantes burbujas mientras se oía de fondo las notas de uno de los Nocturnos de Chopin. Derramó una lágrima...



Presentado al I Concurso de Microrrelatos Nocturnos "Inspiraciones Nocturnas". Grupo Diversidad Literaria. Editado en la "Antología Inspiraciones Nocturnas".


Llegaremos



El abuelo, pugnaba por subirse la cremallera de su bragueta a medio subir, con el temblor de los años y del rubor de la situación. Había bajado como pudo hasta aquél urinario público y era invisible para los pocos usuarios. Me acerqué; tiré de la cremallera hacia arriba y su mirada expresó con gran emotividad, sin necesidad de palabras, la más inmensa gratitud.



Presentado al I Concurso de Microrrelatos Solidarios Asociación ISEKIN. Editado por Diversidad Literaria en Antología "Microrrelatos solidarios ISEKIN".


Momentos


A veces juegas, con mi vida, mi cuerpo
deliberadamente, sonrisa pícara
mientras con tu ternura,
cálida y madura,
vacías en la jícara,
en claro cuerpo a cuerpo,
tus pasiones y amores,
tus desdichas y odios
colmadas de temblores
de pillos surtidores
de otros episodios,
también de amores.
Y en la cúspide: solemne,
agitada, angelical,
endemoniada
se te escapa una lágrima, callada
impregnada de amor
pasión y celos,
con un dulce candor
y despertar brutal
de ese mundo virtual
de allá, a lo lejos.


Presentado al III Certamen  "Poesía Erótica. Canarias 2015". Centro Canario Estudios Caribeños –El Atlántico–

Aquellos Sobaos


Recuerdo aquellos "sobaos" pasiegos,  de mis años juveniles, untados en chocolate en un cafetín,  de  Vega de Pas. Me llevó allí, un par de veces mi tío Saturnino; habitual tomador de las "aguas sulfurosas", del Balneario de Alceda-Ontaneda. ¡Cuántos recuerdos! ¡Qué maravillosas sábanas! sobrenombre cariñoso que les puso mi padre ante la magnitud de sus dimensiones.
Hoy, muy divulgados por la geografía española, es posible catarlos en cualquier rincón de España; pero nunca sabrán igual a los que se puedan degustar en la tierra de origen. Puede ser un tópico; pero esa esponjosidad, al menos en mi caso, no la logro descubrir fuera de su entorno natural. Me tirará la "tierruca", que no es mía de nacimiento, pero que la tomo prestada por los veranos que he disfrutado de ella.
Hay más sobaos; no solo los de la Vega del Pas; recuerdo otros del mismo Alceda-Ontaneda, extraordinarios; yo diría que más de pastelería. El elegir unos u otros es cuestión de gustos e incluso de momentos del día.

He recordado el sobao; pero tengo en  la cabeza un buen número de otros productos que estarían cualificados, de sobra, para haber sido protagonistas del  relato de este modesto contador de cosas.


Presentado al Concurso “A qué sabe Cantabria”. Parlamento de Cantabria. Santander
 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Mano rota


Mano rota, despilfarradora
llevas tú diciembre cansino
aunque no quieras tu destino;
es así,  te hacemos que seas así....

Y nos abigarramos en la gula
no sólo con comer como un asnino
sino  con consumismo cebollino;
es así, te hacemos que seas así...

Y nos lo reprochamos,
mirando en el espejo anodino
que estas fechas parece de espino;
es así, te hacemos que seas así...

Más cumple el mes y las enmiendas,
apartamos con la mano de beduino
trasportándolas a ese "quinto pino";
es así, te hacemos ser así...

No nos valen los gritos de auxilio
conmovedores como un trino
desgarradores cual rugido de un felino;
es así, te hacemos ser así... 


Presentado al Certamen Literario de Relato Corto y Poesía: Red de Bibliobuses de Guadalajara. (España).